AztecWorld
jueves, noviembre 26, 2009
Animalizando al ser humano
A ver, pongamos que afirmo a la vez:
1.- Que un espectáculo consistente en ver a un tío dándole unos capotazos a un toro para diversión del personal asistente con el resultado del toro muerto es, por mucho que el tío se juegue una cornada de consecuencias impredecibles, un espectáculo bárbaro y que debería estar prohibido.
2.- Que despachar un ratillo de disfrute por parte de dos personas que olvidaron, el uno, el otro, o ambos, hacer uso de los medios pertinentes pasando por quirófano con resultado de un embrión humano muerto es un derecho inalienable y debe ser legal. Todo ello, dicho sea de paso, sin mayores consecuencias para nadie.
Pongamos, además, que me quedo tan tranquilo.
Habéis adivinado: soy un progre.
Camino iluminado por Huichilobos >> 4:24 PM ::
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domingo, noviembre 22, 2009
Una página para la Pajín
Una de las cosas más llamativas del socialismo actual es su pérdida absoluta y total del sentido del ridículo. Es sabido, al menos en Yankilandia, que el socialismo es malo para la salud (física, económica y moral) del ciudadano de a pie ya de por sí, pero ya, cuando pierde el sentido del ridículo, se convierte en mortal de necesidad.
Muestras evidentes de esto que estoy diciendo son varios de nuestros actuales ministros, amén del presi; y tampoco habría por qué ceñirse al panorama patrio: también Segolène Royal, en Francia, daba mucho juego en ese sentido. Pero, por lo que se refiere a este artículo, permítaseme que me refiera en exclusiva a uno de nuestros próceres socialistas más eminentes: Leire Pajín. Y es que la pobre, además de ser buena representación de los hechos que relato, tiene también la desgracia de estar forrada a pesar de tener poco más o menos mi edad y no haber hecho, para merecerlo, absolutamente nada más que servicios al partido, lo cual, como comprendereis, se lleva muy a mal. Máxime cuando parte de los emolumentos de la doña (y del partido) sale de los bolsillos propios.
Veamos; si nos fijamos en el historial de la Pajín, para lo que una visita a la Wikipedia es ya muy reveladora, lo primero que nos encontramos es que la doña cursó Sociología en la Universidad de Alicante, lo que da fe de unos amplios conocimientos que permiten suponerla suficientemente cualificada como para jugar al juego de reglamentar las vidas de los demás y redistribuir la riqueza. Ya en aquel entonces gustaba de figurar.
Pero lo más llamativo de su carrera pre-ministerial es que durante cuatro años fue, nada más, y nada menos, que "Secretaria de movimientos sociales y relaciones con las ONG" del PSOE. Y ahora, la pregunta del millón: ¿donde está el sentido del ridículo del PSOE?. Nótese que antes de acceder al gobierno, ya lo habían perdido (esto fue entre los años 2000 y 2004). ¿Cómo puede tener un partido una secretaría de relaciones con las ONG y que todavía haya gente que lo vote?.
Y claro, de aquellos polvos, estos barrizales: ahora tenemos que sufragar también un ministerio "de la vivienda" y otro "de la igualdad", amén de la consabida "alianza de civilizaciones", muestras todos de la carencia total y absoluta del sentido del ridículo del socialismo actual. Sinceramente, yo jamás habría aceptado un cargo que se llamase "secretaría de relaciones con las ONG" a menos que el salario fuese muy, pero que muy atractivo. Ahora, eso sí, se me habría caído la cara de vergüenza. O, cuando menos, procuraría que se silenciase en lo posible.
Y, bueno, lo hasta aquí dicho no son más que muestras más o menos sutiles de esa carencia del sentido del ridículo de la que hablo, pero nuestra Leire las tiene todavía más palpables e insultantes. Si no, ya me contarán a qué viene ponerse a cantar puño en alto la Internacional junto con los camaradas Cándido y Toxo. Esto, en una tía que tiene dos sueldos y pronto tres (o sea, que, teóricamente, esta pisándoles el curro a otros camaradas, si es que puede decirse que esos sueldos corresponden a curros reales), no sólo es ridículo. Además de ridículo, puede considerarse insultante.
Claro que, bien pensado, el mero hecho de que un completo incopetente ocupe un puesto de responsabilidad con cargo al erario público es ya de por sí un insulto.
Y lo más grave no es que sea una incompetente; lo más grave es que, además, lo sabe. Fe de ello da el discurso postizo que emplea de continuo, muestra evidente de una inseguridad que emana del hecho de conocerse incompetente para el puesto que se ocupa. Claro, que la incompetencia no es per se motivo suficiente para renunciar a unos pingües emolumentos, ni siquiera por vergüenza torera.
Al menos, en nuestra España.
Camino iluminado por Huichilobos >> 8:08 AM ::
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domingo, octubre 04, 2009
Pacifismo
Desde que Rousseau, entre otros, diese los primeros pasos, hace ya doscientos años, de esa doctrina moral que consiste, básicamente, en la frontal oposición y negación de las creencias y valores acumulados a lo largo de siglos de existencia del ser humano sobre la Tierra y que se llama relativismo, uno no puede por menos que asistir, perplejo, a espectáculos que no dejan de ser, cuando menos, lamentables.
Suele decirse que la naturaleza es sabia; y lo es. Tanto, que es perfectamente capaz de adaptarse a cualquier cosa que se le proponga, siempre desde la lógica de sus inmutables leyes, establecidas, a lo que se ve, justo después del Big Bang. Esas mismas leyes que los relativistas son incapaces de vislumbrar pese a estar, como todo, sometidos a ellas.
De este modo, un relativista nunca jamás aceptaría que el hombre se mueve, ante todo, por su interés. Que no tiene por qué ser necesariamente económico o, más genéricamente, material. De hecho, no siempre lo es. Y tampoco aceptará jamás que el hombre, si se lo deja actuar libremente, tiende al mal. Y, de la suma de ambas negaciones, viene la negación mayor: la de que el estado de guerra no forma parte de la esencia del ser humano. Que, además, si la forma, no es por su condición de ser humano, sino por su condición de animal.
Y de este error de base vienen las posteriores consecuencias.
Así, atónito se queda uno cuando se entera, por ejemplo, de que un policia es capaz de prevenir a un grupo terrorista de una operación policial montada contra ellos para que puedan evitarla. Claro, que seguro que más atónitos aún tuvieron que quedarse los franceses.
Y todo ello, ¿por qué?. Pues porque un señor, que ha hecho uno de los pilares de su éxito en el pacifismo, que ha llegado a ser presidente de la nación donde el grupo terrorista está basado, y que se encuentra inmerso en una negociación con dicho grupo en aras del citado pacifismo, no le interesa que la operación se lleve a cabo; no sea que el grupo se cabree y le prepare algún atentado, con lo desagradable que resulta.
Y porque a otro señor, el policía en cuestión, le importan más los beneficios a obtener de su acción que todos sus compañeros de trabajo muertos en la lucha contra el grupo terrorista. Que hay gente para todo.
Dicho sea de paz, lo cierto es que a ninguno de los dos les importa un carajo realmente la paz. A ambos les importa su carrera. Y no dudan en cimentarla sobre ese mantra tan generalizado entre la masa que se llama pacifismo.
Y el colmo de los colmos: ahora resulta que Italia había estado pagándoles a los talibanes para que no atentasen contra sus soldados. Dicho de otro modo, el contribuyente italiano ha estado pagando las balas de sus soldados y las del oponente, a cambio de que sus soldados, que fueron allí, en teoría, a matar o morir (a la guerra, vamos), no tuvieran que sufrir los ataques del oponente, todo sea que a alguno le diese por morirse, con los riesgos que eso conlleva en número de votos para Berlusconi gracias a ese mantra tan generalizado entre la masa que se llama pacifismo. Y es que a Berlusconi, como a Zapatero, la paz también le importa un carajo.
Y ahora, la pregunta del millón: ¿hasta donde puede llegar el ser humano en el cultivo de la estulticia?.
Camino iluminado por Huichilobos >> 8:45 AM ::
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Vendiendo morbo
Hoy voy a hablar de un capítulo un tanto repugnante en el que no estuve presente por ser demasiado pequeño, pero escuchadpo a fuentes que considero fidedignas. Y es que no deja de ser curioso lo que uno es capaz de llegar a hacer.
Por ejemplo, el difunto agudito, el mismo que bendijo el río cuando las riadas del 96, se enhebró, por una apuesta, un vaso lleno de Whiskey sin hielo ni nada de un solo trago. Ni que decir tiene que ganó la apuesta, pero le pegó tal bajada de tensión que lo tuvimos tres horas tumbado debajo de las escaleras del bar de los jubilados hasta que se recuperó.
Y eso no es nada; el protagonista de este artículo hizo algo mucho más repugnante. A fin de cuentas, el Whiskey no deja de ser Whiskey. Pero es que conozco a alguien de Vinuesa, cuyo nombre me reservo por lo del anonimato y eso, que se comió, también por una apuesta, los excrementos de una vaca; eso sí, servidos en un plato y con cuchillo y tenedor. Ignoro si habría pan.
Claro, uno lo piensa, y no puede por menos de llegar a la conclusión de que hay gente capaz de cualquier cosa si le pagan bien. Que, encima, en ese caso, tampoco creo que le pagasen tanto. Y, por otro lado, también hay gente capaz de pagar por alimentar su morbo; y, de paso, el de los que asisten al espectáculo.
Pero no se queda aquí el asunto. A fin de cuentas, el visontino de marras no deja de ser un personaje anónimo de un pueblo perdido cuya hazaña es completamente desconocida para el gran mundo. Pero en Inglaterra se han dado cuenta de que el morbo vende, y mucho, y es el caso que algún iluminado, a quien se le ha ocurrido poner en la tele para que las vea todo el mundo escenas similares a la anterior, ha conseguido encontrar a una persona capaz de llevar a cabo tales hazañas a cambio de un salario. Que no podía ser más que el equivalente anglosajón de un legionario, claro. Estoy hablando, por supuesto, de el último superviviente.
Una muestra: en toda mi vida, después de centenares de paseos por el monte, me he encontrado muchos, pero muchos, animales vivos. Y también muchos animales muertos en avanzado estado de descomposición. Pero todavía está por la primera vez que me encuentre alguno que lleve poco tiempo muerto, a menos que lo haya matado yo o alguien que viniese conmigo. Y apuesto, y de hecho se lo preguntaré cuando lo vea, a que Jesusmac, después de centenares de paseos por el monte, tampoco. Y mi hermano, que lleva años trabajando en el monte, tampoco.
Pues da la casualidad de que el paisano sí. Un Yak.
De mis consideraciones sobre la probabilidad de encontrarse por esos mundos de Dios un animal muerto que lleve poco tiempo muerto me vais a permitir deducir que no se lo encontró, sino que lo pusieron ellos. Y también, que cualquier persona perdida por ahí no se lo va a encontrar tan fácil, con lo que casi mejor si no cuenta con ello para sobrevivir. Y ahora, apelemos al sentido común: supongamos que sí, que llevamos días perdidos por ahí, tenemos un hambre del carajo, y nos encontramos trescientos kilos de carne a nuestra entera disposición; ¿qué nos comemos?. Pues la carne, obviamente.
Pues él no; él, por si acaso comer carne cruda no fuese suficientemente morboso, coje y se come primero el hígado y después el ojo, crudos ambos. Y con delectación además, que da un gusto que no veas contemplar el líquido intraocular corriéndole por las comisuras de los labios.
Resumiendo: ponen un animal muerto para que el paisano se coma el ojo, lo graban y se lo enseñan al gran público. Y a esto, que no es más que venta de morbo, cojen y lo llaman técnicas de supervivencia. ¡Toma ya!.
Claro, esto no se le escapa a cualquiera que, como yo, haya visto a un allegado suyo beber, por sed, que no por morbo, del agua que se acumula por la lluvia en las huellas que dejan los animales en el campo; o haya escuchado, o visto, una historia como la que relato más arriba. A uno de pueblo, vamos. 100% agrosexual. Pero, a juzgar por los cuatro millones de espectadores que tiene la serie, parece ser que hay a quien sí. En las ciudades, supongo.
Y claro, cada vez que pienso que, también en mis centenares de paseos por el monte, cuando he ido acompañado de algún amigo de los que vienen a veranear a Vinuesa, estos han sido siempre incapaces ni aún de beber agua de los múltiples arroyos que hay en el pueblo, cosa que es sanísima, prefiriendo pasar sed, pues como que le entra la risa floja. Cierto que esos amigos no tienen por qué encontrarse entre esos cuatro millones de fieles; pero seguro que cualquiera de esos cuatro millones de fieles presentan un diagnóstico similar. Y de ahí el éxito de la serie.
Claro que, como dice mi hermano, siempre es mejor que Gran Hermano o el Tomate.
Camino iluminado por Huichilobos >> 8:45 AM ::
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Gürtel
Este artículo llega con unos días de retraso, pero bueno; la cuestión es que llega. Además, a William the Conqueror hay que ponerle artículos de economía o de política de vez en cuando; si no, se aburre.
Creo que no supondrá ninguna novedad para nadie que lea esto si hablo de la aparición hace unos diez días de un informe policial que abundaba en la financiación irregular de Orange Market en la comunidad Valenciana, y de cómo en dicha financiación irregular podrían estar vinculados el PPCV y algunas empresas de la citada comunidad autónoma aparte de las pertenecientes a Correa. Esto apareció en la prensa, en sendos artículos publicados en el País y en el Mundo, primero en sus respectivas ediciones digitales y, un día después, en las impresas.
Lo primero que llama la atención, aunque no sea el objeto de este artículo, es el distinto tratamiento dado a la noticia por los distintos medios; no en su primera publicación, donde ambos se limitaban a los hechos objetivos, como en las que la siguieron, donde mientras el Mundo optaba por la prudencia, el País se lanzaba abiertamente a una caza de brujas del tipo de las que tanto le gustan, dejando a cerca de la mitad de la clase política valenciana sin cabeza; y es que eso de decapitar a los derechones pone bastante a los lectores de el País, como es bien sabido.
También llama la atención cómo esta noticia, así como el levantamiento parcial del sumario del caso a nivel nacional salieron a la luz pública a escasos tres días de la presentación de los presupuestos generales del estado para el año 2010. Curioso, curioso.
Dicho lo anterior, entremos en materia. Según el artículo original, podrían ser hasta dos las formas empleadas por el PPCV para pagar irregularmente deudas contraídas con terceros: pagos en dinero negro, y pagos por importe menor al debido, de modo que un tercero se encargase de sufragar la diferencia del valor de la deuda contraída hasta el total adeudado.
La primera: pagos en dinero negro. Para empezar, todo el delito que podría imputarse en este caso tanto al PPCV como al que recibiese ese dinero negro es la evasión de impuestos; en ningún caso haber echado mano del dinero público. Pero es que, además, si uno lo piensa detenidemente, esto no se tiene en pie. Para poder pagar en dinero negro, lo primero que se necesita es disponer de él, y para disponer de él , lo has tenido que recibir de alguna parte.
Los partidos políticos se financian de dos formas: la parte que les corresponde por la ley de financiación de partidos políticos, y las donaciones particulares. El único medio de obtener dinero B, lógicamente, serían estas últimas. Y, claro, a uno le cuesta imaginarse que un partido político reciba donaciones en B, sobre todo porque lo más lógico parece que se las repartieran entre los dos o tres que conociesen su existencia. Vamos, de cajón. Por eso mismo suele ser más habitual que reciban regalos, tipo trajes por ejemplo.
La segunda: que un tercero se haga cargo de la deuda. Claro, en este caso sí podría ser que se hubiera echado mano a la caja pública, aunque de una forma muy sutil. Por ejemplo, adjudicando contratación pública a dedo a empresas a cambio de que parte de los beneficios que esas empresas obtengan de dichos contratos se destinen a sufragar una parte de los gastos del partido como formación autónoma.
Obviamente, para poder demostrar esto, habría que ser capaz de demostrar dos cosas distintas: la primera, que se han hecho adjudicaciones a dedo de contratos públicos, lo que, por un lado, atenta contra la ley de contratación con las administraciones públicas, donde se impone la concurrencia de varios candidatos a un mismo contrato, pero, por otro, está tan a la orden del día que apostaría a que no existe una sola administración, por pequeña que sea, que no lo haga. Normalmente es por este tipo de favores por lo que los políticos suelen recibir regalos, tipo trajes por ejemplo. Pero a ver quien es el guapo que lo demuestra.
La segunda cosa que habría que demostrar es que la empresa contratada ha sufragado parte de los gastos en que ha incurrido el partido. Y esto, si lo anterior es difícil de demostrar, roza ya casi con lo indemostrable. Y es que a ver quién es el guapo que demuestra que el gasto imputable al PP vale X+Y cuando la factura de Orange Market al PP dice que vale X, y hay otra factura de Orange Market al tercer imputado que dice que un servicio determinado realizado por Orange Market a ese imputado, y que nadie puede demostrar si se hizo o no se hizo, vale Y.
En definitiva, que, a tenor de lo aparecido hasta ahora en la prensa, parece razonable que el TSJCV no admitiese el informe como prueba en el juicio del caso Gürtel en Valencia; y que lo que están haciendo los medios de PRISA no es otra cosa que dar a los suyos carroña del tipo de la que les gusta, no parando mientes, por otra parte, en ocultar la verdad: y es que comparar lo que en tiempos hicieron los socialistas, que era echar el guante directamente a la saca común, con esto, no es más que una muestra más de la miseria moral en que son capaces de bucear con tal de salirse con la suya. Lo que, en este caso, supongo que equivale a ganar dinero; y es que, a tenor de lo que se comenta, lo necesitan bastante.
Camino iluminado por Huichilobos >> 8:45 AM ::
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miércoles, septiembre 30, 2009
Aquellos Maravillosos Años IV: A la caza del grillo rebelde
Bueno, pues ahora que entre Anuska, William the Conqueror y alguno más me han convencido de volver a ponerme manos a la obra en la construcción de este pequeño rincón que me fabricase hace ya más de 3 años, voy a recuperar esta sección para seguir relatando mis memorias de otras épocas.
Ciertamente, ignoro cómo discurrirán los monótonos días visontinos para todos los infantes que en Vinuesa son en estos días, pero apuesto a que poco tiene que ver con el discurrir de los días de los infantes que en Vinuesa éramos otrora. Y lo cierto es que en aquella época, el mero hecho de que un infante fuese, en Vinuesa, equivalía a que la libertad, cuando no la vida, de muchos ejemplares del reino animal en sus diversas manifestaciones dejase de ser.
No sé si cuando hablé del puente Revinuesa hice alguna mención a los murciélagos que hacían su morada de los huecos existentes por debajo de la barandilla; si no la hice entonces, la hago ahora. Esto era en el antiguo puente verde de tres ojos; ignoro si siguen anidando bajo las cejas del polifemo que levantaron de las ruinas de aquel.
La cuestión es que los pobres animalitos, de costumbres nocturnas como es sabido, corrían el riesgo de llevarse un chapuzón a plena luz del día de manos de algún infante que, cual vareador de olivos, introdujese una vara por los citados recovecos del puente. Y el chapuzón no era lo peor; bien pudiera ser que luego tuviese que fumarse un pitillo de una sola calada; y digo de una sola calada porque los pobres no saben fumar de otra forma. Hasta se hinchan.
También solíamos hacer cacerías nocturnas de caracoles. La cosa no tenía mucho misterio, puesto que el sigilo no es cualidad imprescindible en el cazador de caracoles; ni aun ponerse contra el viento es requerido. Lo que sí es menester, además de una linterna, es un poco de precaución con respecto al sitio en que se pone el pie. Puede suceder que el lugar elegido sean, por ejemplo, los restos recientes de la excrección de algún bóvido. Y, en ese caso, el resultado suele ser la conseguiente caída por su propio peso, con desagradable y maloliente mancha en los pantalones como obsequio de excepción. Y ojo; lo digo por experiencia.
De todos modos, centrándonos en la materia que da pie al artículo, lo que molaba de verdad eran las cacerías de grillos. Eran de ver todos los prados y fincas de Vinuesa en los primeros meses de estío con todo el coro de bichejos negros batiendo alas al unísono. Y si a eso se le sumaba el coro de las culebras emitiendo su particular sonido desde los zarzales que siempre adornaban las paredes de los prados, aquello parecía el concierto de Año Nuevo. Supongo que lo seguirá pareciendo.
Para la caza del grillo, había dos técnicas. La primera consistía en introducir una pajita por el agujero hasta que el animalejo, no se sabe muy bien si por cabreo, por hastío o por sentirse molesto, salía del mismo. También podía darse el caso de que saliese directamente arrastrado por la propia pajita. Lo malo de este método era que, en ocasiones, cuando el grillo oponía resistencia, podía tardar mucho en salir; y también que, algunas veces, le faltaban varias patas al salir porque se las ha arrancado la pajita, lo cual quedaba un poco bestiajo. ¡¡ Si se llega a enterar la Brigitte Bardot o alguno de esos !!.
La otra técnica era más efectiva: consistía en inundar el agujero para que el insecto saliese so pena de morir ahogado. Lo cierto es que, una vez inundado el agujero, era cuestión de segundos que, si el grillo estaba dentro, saliese al exterior. Y entonces era presa fácil. La forma de inundar el agujero era por medio de agua, claro; pero un factor importante a tener en cuenta era que el agua podía no encontrarse cerca del lugar de la batida, por lo que lo que solía hacerse era llevarla incorporada, previa ingestión en abundancia en el hogar de cada cual.
El resultado final de las cacerías de grillos era que cada infante tenía en su casa un bote vacío de Cola-Cao o de Nesquick donde guardaba todos los grillos que cazaba durante la temporada, junto con un puñado de trébol, que era de lo que la manada se alimentaba. Así es que, por la noche, el mismo ruido que atronase los campos visontinos durante el día se reproducía en todos los hogares donde hubiese un infante al ritmo de las alas amarillentas de los grillos hembra.
Los grillos macho eran de lo más aburrido. No hacían absolutamente nada más que estar, y lo más normal era que, pasados varios días, apareciesen muertos en el fondo del bote con medio cuerpo comido. A decir verdad, nunca he terminado de entender por qué la naturaleza impone esa suerte final a los machos de algunas especies de insectos. Pero ... ¡¡ Qué le vamos a hacer !!. La naturaleza es sabia.
Camino iluminado por Huichilobos >> 8:51 PM ::
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domingo, septiembre 27, 2009
Las niñas ya no quieren ser princesas
Voy a pasar por alto el ínfimo -de puro pequeño. detalle de que, si bien estoy en la obligación de sufragarle al impoluto sus idas y venidas por aquello de haber salido elegido en las urnas, ello no me obliga en absoluto a sufragar las idas y venidas ni de su cónyuge, ni de sus descendientes, ya que ninguno de ellos ha pasado previamente un proceso de sufragio universal. Y, puestos, dado que se trata de mi dinero (y el de unos cuantos millones de paisanos), tanta ilu o más me puede hacer a mí, o a cualquiera de esos millones de paisanos, el conocer al tío más poderoso del planeta como pueda hacérsela al cónyuge y los descendientes del impoluto.
También voy a pasar por alto, vista la polémica desatada, la incoherencia del impoluto al reclamar privacidad en un acto público pagado con fondos públicos. O sea, lo que faltaba. Si no quieres que las nenas salgan en la foto, no las lleves, mameluco.
Por último, permítaseme también pasar por alto otra incoherencia más del impoluto: o sea, si las nenas quieren salir en la foto, y es seguro que quieren habida cuenta de la ilu que debe hacerles el posar con el tío más poderoso del planeta, ¿quién es el impoluto para impedírselo?. ¿Sólo porque son menores de edad?. ¡¡ Venga ya, no riles tío !!. O sea, que tu opinión pinta cero patatero si se quedan preñadas y deciden ir a que les desgarren las entrañas a cambio de seguirabundando en su irresponsabilidad, pero es ley cuando de salir por la tele se trata, ¿no?. Guay.
Y ahora, vamos a lo importante: ¿acaso a las petazetas no les ha dicho nadie que son hijas del presidente de un país que hasta hace cuatro días era la 8ª potencia económica del mundo?.¿O se lo han dicho y no les han explicado en qué consiste?. ¿Cómo coño se puede ir a visitar al tío más poderoso del planeta de esa facha?. Y, por ende, ¿cómo puede el tío más poderoso del planeta no mandarlas a freir espárragos?.
Dice la canción de Sabina que las niñas ya no quieren ser princesas. Hace ya 30 años que sacó dicha canción. Y a la vista está: no quieren serlo ni aún cuando lo son. Y lo que es peor: encima representan a una nación que se suponía seria y respetable. País!!!!!!!.
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